LAS C RCELES DE MUJERES EN M XICO ESPACIOS DE OPRESI N

Las C Rceles De Mujeres En M Xico Espacios De Opresi N-Free PDF

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Notas para el debate,Las mujeres y la c rcel, Las mujeres que se encuentran recluidas en los llamados Centros de Readaptaci n. Social CERESO del sistema de impartici n de justicia nacional mexicano son. mujeres a las que se les considera como delincuentes o criminales pues se les presume. responsables de una o m s faltas ya sea por acci n u omisi n a las normas dictadas por. nuestro sistema legislativo Dicho sistema no solo describe las transgresiones posibles. sino tambi n las penas que deben imputarse a quienes incurren en ellas. De acuerdo con datos de la Secretar a de Seguridad P blica Federal SSP. 2013 en enero del 2013 la poblaci n penitenciaria mexicana ascend a a 242 754. personas de las cuales 231 113 eran hombres y 11 641 mujeres. En M xico existen 420 centros de reclusi n de los cuales 15 pertenecen al. Gobierno Federal 11 al Gobierno del Distrito Federal 303 a los Gobiernos Estatales y. 91 a los Gobiernos Municipales SSP 2013, Los delitos imputados a las mujeres mexicanas se han incrementado y han. cambiado La mayor parte de las que se encuentran actualmente reclusas en M xico lo. est por delitos contra la salud le siguen los delitos de robo secuestro y extorsi n. Mart nez Carabaza y Hern ndez 2008 Esta mayor participaci n en el mbito de la. delincuencia presenta una correlaci n con la cada vez mayor participaci n de las. mujeres en la llamada vida p blica Por otro lado si bien se verifica una mayor. incursi n de las mujeres en espacios que hasta hace poco nos estaban vedados con el. consiguiente avance en el reconocimiento al derecho que tenemos de participar de la. actividad pol tica acad mica y econ mica del pa s este cambio tambi n ha provocado. una modificaci n en la naturaleza de una buena parte de los cr menes que las mujeres. cometen Dentro de este contexto vemos a mujeres acusadas de delitos no tan ligados al. mbito de lo privado y a aquellas actividades consideradas como propias de la mujer a. diferencia del pasado cuando por ejemplo las mujeres de la poca de la Colonia y. hasta el Porfiriato eran detenidas por prostituci n abortos homicidios de los. calificados como pasionales y adulterio En la actualidad entonces pueden ser. detenidas por cr menes perpetrados en asociaci n con otros y en contra de personas. ajenas a su c rculo familiar, Iberof rum Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana. A o IX No 117 Enero Junio de 2014 Claudia Salinas Boldo. pp 1 27 ISSN 2007 0675, Universidad Iberoamericana A C Ciudad de M xico www uia iberoforum. Notas para el debate, Cu l es entonces el perfil de la reclusa promedio Brise o en 2006 realiz.
una investigaci n en las c rceles de Atlacholohaya Morelos Guadalajara Jalisco Los. Mochis Sinaloa y Cerro Hueco en Chiapas Como parte de los resultados de dicho. estudio elabor un perfil de la reclusa promedio la cual resulto ser una adulta joven. casada o en uni n libre madre de tres hijos o m s con un nivel de educaci n b sico. perteneciente a una clase social baja y cuya ocupaci n antes de ingresar a la c rcel era la. de las labores dom sticas el comercio o alg n empleo pobremente remunerado El. INMUJERES 2002 tambi n menciona al analfabetismo y una historia previa de. constante violencia como problem ticas comunes a las mujeres reclusas Galv n et al. 2006 quienes realizaron una investigaci n en prisiones de mujeres de la Ciudad de. M xico dicen que muchas de estas mujeres huyeron de sus casas siendo menores de. edad y que incluso una buena parte vivieron en las calles durante un tiempo Azaola y. Yacam n 1996 realizaron un estudio en prisiones federales de todo M xico y apoyan. lo anterior indicando que en definitiva son las mujeres pobres quienes en su mayor a. llenan los espacios carcelarios, De acuerdo con Brise o 2006 con Azaola 1996 y con Azaola y Yacam n. 1996 existen realidades en torno a las c rceles femeninas que nos hablan de una. doble discriminaci n hacia las mujeres internas La primera de ellas a consecuencia de. su sexo y la segunda producto de su estatus como reclusas Y existe todav a otro nivel. de discriminaci n que es el de clase pues es importante destacar el hecho de que la. mayor a de las reclusas pertenecen a clases sociales bajas lo cual las hace a n m s. vulnerables a la discriminaci n y la invisibilidad Almeda 2002 2003 Cervell 2006. A da Hern ndez 2010 nos habla de una dimensi n adicional de discriminaci n. que se desprende de la condici n ind gena de muchas de estas mujeres quienes ni. siquiera tienen acceso a una defensa debido a que no entienden el castellano. Haciendo referencia a un reporte de la Defensor a del Pueblo de Panam dado a. conocer en el 2006 Antony 2007 nos dice que los problemas de salud m s comunes. en las c rceles tanto de mujeres como de hombres son los trastornos gastrointestinales. pulmonares infecciones cut neas e infecciones de transmisi n sexual entre ellas el. VIH La atenci n m dica es muy limitada ya que solo se aplican inyecciones se toma. la presi n arterial se realizan algunos ex menes de rutina y algunas cirug as menores. Iberof rum Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana. A o IX No 117 Enero Junio de 2014 Claudia Salinas Boldo. pp 1 27 ISSN 2007 0675, Universidad Iberoamericana A C Ciudad de M xico www uia iberoforum. Notas para el debate, En el caso particular de las mujeres abundan los trastornos calificados como. nerviosos para los cuales se prescriben tranquilizantes de una manera excesiva Esta. situaci n de Panam es muy similar a la que podemos encontrar en M xico Azaola y. Yacam n 1996 tambi n mencionan el uso excesivo de sedantes como un medio de. control recurrente en las prisiones de mujeres Un tema poco conocido porque se habla. muy poco de la salud de las mujeres reclusas y cuando se menciona es nicamente en. relaci n a su rol como madres como si la salud de una mujer nicamente fuera. relevante al momento de procrear Antony 2003 2007 Pero este descuido a la salud. de las mujeres no es casualidad pues el cuerpo femenino se entiende como un elemento. controlado y destinado a la satisfacci n de necesidades y mandatos patriarcales es un. objeto que se valora en funci n de su utilidad al sistema utilidad que se expresa en la. maternidad y el erotismo Los cuerpos de las mujeres son entonces cuerpos que se. oprimen y se violentan a manera de castigo en las ocasiones en las cuales la mujer. transgrede y no cumple con su papel de reproductora del orden moral vigente Lagarde. Las c rceles de mujeres generalmente ocupan espacios originalmente. planeados para poblaci n masculina por lo cual las reclusas carecen de reas adecuadas. para el trabajo la educaci n la recreaci n e incluso algunas actividades b sicas De. acuerdo con Foucault 1979 el objetivo de la rehabilitaci n no ser a tanto el. aprendizaje de un oficio sino el aprendizaje de la aptitud misma para el trabajo Aunque. aqu cabe considerar que si esa aptitud aparece como inexistente es por la clase social a. la pertenecen y al hecho de haber carecido de los recursos necesarios para desarrollar. esta aptitud Y aun cuando a pesar de todo esto llegan a desarrollarla no existen. espacios en los cuales puedan encontrar condiciones de trabajo lo suficientemente. adecuadas para solventar sus gastos b sicos ya no digamos para aspirar a ascender en la. escala social Cuando se brinda capacitaci n a las presas sta generalmente est. relacionada con labores tales como el maquillaje corte confecci n y manualidades es. decir actividades catalogadas como propias de su sexo dejando de lado otro tipo de. oficios mejor remunerados que pudieran serles de mayor utilidad tanto dentro del. penal como al momento de su salida Estas situaciones nos hablan en general de la. poca o nula conciencia de las autoridades en torno a la tem tica del g nero como. Iberof rum Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana. A o IX No 117 Enero Junio de 2014 Claudia Salinas Boldo. pp 1 27 ISSN 2007 0675, Universidad Iberoamericana A C Ciudad de M xico www uia iberoforum. Notas para el debate, condici n que mantiene a las mujeres reclusas viviendo en condiciones precarias e.
insuficientes en relaci n con los internos varones pues a ellas en vez de brindarles. oportunidades educativas y laborales se les entrena para continuar con su situaci n de. seres dependientes subordinados e incapaces de tomar decisiones responsables. Brise o 2006 Noel 2003 Antony 2003 2007 Contreras 1998 Azaola 1996. Azaola y Yacam n 1996 Hern ndez 2010, Cuando se habla de la rehabilitaci n se menciona al trabajo como medio de. reinserci n social y a las actividades culturales y educativas como maneras de impulsar. el desarrollo personal Es decir el nfasis est colocado exclusivamente en el individuo. Es l quien con ayuda de la instituci n debe procurar ciertas mejoras intelectuales y. morales en su persona para poder volver a formar parte de una sociedad cuya nica. misi n es ser compasiva y generosa con aquellos y aquellas que han fallado Desde esta. visi n toda la responsabilidad por las transgresiones cometidas recae en el individuo. sin tomar en cuenta el medio social del cual proviene Si bien la responsabilidad ltima. recae en el individuo resulta de vital importancia el considerar el contexto del cual se. parte En el caso de las mujeres la violencia de g nero es un factor que debe de tomarse. en cuenta Y si a esta condici n le sumamos las desventajas propias de pertenecer a una. clase social baja entonces tenemos un panorama que viene a constituir un espacio. propicio para todo tipo de transgresiones sociales ya que factores tales como la. violencia las adicciones la falta de oportunidades la dependencia y la carencia. extrema son elementos que hacen a las mujeres mucho m s propensas a cometer delitos. diversos Pedroza y Garc a 2003, En general estos espacios en cuanto a recursos econ micos espaciales y. educacionales cuentan con un nivel de calidad muy por debajo del nivel del que. disponen las prisiones masculinas lo cual nos lleva a sostener la idea de que al interior. de la instituci n penitenciaria como ocurre con muchas otras instituciones sociales en. nuestro pa s se dan pr cticas y actitudes sexistas las cuales aunadas a las ya precarias. y limitadas condiciones del sistema penitenciario en general hacen que el tiempo de. condena de una mujer reclusa sea tan solo uno de los tantos elementos que componen. una penitencia mucho m s dura y desgastante de lo que se supone de acuerdo a lo. penalmente dispuesto deber a de ser Almeda 2002 2003 Esta situaci n en los. Iberof rum Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana. A o IX No 117 Enero Junio de 2014 Claudia Salinas Boldo. pp 1 27 ISSN 2007 0675, Universidad Iberoamericana A C Ciudad de M xico www uia iberoforum. Notas para el debate, pa ses latinos resulta especialmente grave pues las c rceles de mujeres son sitios. siempre inadecuados abandonados y llenos de carencias lo cual hace que la supuesta. readaptaci n sea una meta imposible Kent 1954 El sistema penitenciario resulta. entonces una instituci n en la cual se reproduce y se apoya las ya de por s bastante. marcadas diferencias sociales que existen entre hombres y mujeres las cuales se. traducen en profundas desventajas para nosotras Noel 2003 Azaola 1996 2003. Azaola y Yacam n 1996, Todo lo anteriormente mencionado esas circunstancias desafortunadas que van.
desgastando la vida de las reclusas mucho antes de llegar a la c rcel nos hablan de. invisibilidad y discriminaci n Freire 1996 destaca el hecho de que las distinciones de. clase existen en esta sociedad pues es una condici n necesaria para mantener el poder. en manos de quienes controlan un sistema creado para beneficiar a unos cuantos en. perjuicio de la mayor a Y si a una discriminaci n de clase le agregamos la igualmente. conocida opresi n padecida por la poblaci n femenina entonces tenemos aqu un. binomio que al unirse al estigma propio de quienes caen en prisi n resulta en una. situaci n de total aislamiento invisibilidad y abandono para aquellas mujeres que la. En la instituci n penitenciaria las ideas estigmatizantes que giran en torno a las. mujeres en reclusi n en vez de ser superadas son reafirmadas por las mismas presas. Larrauri 1994 al hablar del efecto que las etiquetas estigmatizantes tienen en las. personas nos dice que en muchas ocasiones estas etiquetas desvalorizantes se. introyectan y ocasionan que el individuo termine acentuando precisamente aquellas. conductas que sirven para reafirmar el estigma, El estigma de ser una persona tachada como delincuente y condenada a vivir. durante un determinado tiempo en una prisi n es algo mucho m s duro de llevar para. una mujer que para un hombre debido a la manera distinta en la que est n configurados. los estereotipos de g nero Aunque tanto para unos como para otras la c rcel es un. espacio de violencia opresi n privaciones y desarraigo a un nivel de significados y. simbolismos para los hombres puede constituirse en una reafirmaci n de rasgos tales. como la violencia el dominio el poder la agresividad y el riesgo que son valoradas. como signos de masculinidad dentro de una ideolog a sexista As para los hombres. Iberof rum Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana. A o IX No 117 Enero Junio de 2014 Claudia Salinas Boldo. pp 1 27 ISSN 2007 0675, Universidad Iberoamericana A C Ciudad de M xico www uia iberoforum. Notas para el debate, aquello que en la vida cotidiana es un castigo a nivel simb lico puede traducirse en. personas de las cuales 231 113 eran hombres y 11 641 mujeres En M xico existen 420 centros de reclusi n de los cuales 15 pertenecen al Gobierno Federal 11 al Gobierno del Distrito Federal 303 a los Gobiernos Estatales y 91 a los Gobiernos Municipales SSP 2013 Los delitos imputados a las mujeres mexicanas se han incrementado y han cambiado La mayor parte de las que se encuentran

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