Educaci n 3 in Henry A Giroux Pedagog a y pol tica de la

Educaci N 3 In Henry A Giroux Pedagog A Y Pol Tica De La-Free PDF

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Como en toda su obra la preocupaci n central el, eje en torno del cual se alinean los art culos que com. ponen esta antolog a de Henry Giroux es la lucha,por una democracia radical en todo el mundo Ex. presi n que para el educador norteamericano impli, ca el combate por las posibilidades de la justicia so. cial la libertad y las relaciones sociales igualitarias. en todos los mbitos y muy en particular en el mbi, to de la ense anza Seg n Giroux este es el lugar en. que los grupos dominantes ponen sus mayores es, fuerzos en una tarea de reproducci n que no aspira.
sino a perpetuar aunque lo haga por caminos ses, gados y no siempre conscientes de su meta las rela. ciones de poder que caracterizan el orden social en. Con el aporte de la teor a cr tica de la Escuela de. Francfort aplicada al mbito educativo Giroux pone, al desnudo los discursos que pretenden mostrar una. ense anza expurgada de toda referencia a la opre,s i j que h t o i i. asimiladora de la escuela someten a los alumnos, pertenecientes a las minor as cualquiera sea el pa. r metro que se utilice para calificarlas de ese modo. la raza la clase el g nero la orientaci n sexual la. nacionalidad etc a una transmisi n del conoci,miento constituido por una herencia com n que.
en realidad no es m s que el legado conformado de,generaci n en generaci n por los grupos dominan. tes Un legado que en las sociedades occidentales es. fundamentalmente blanco patriarcal y sexista, Giroux sostiene que tanto en el microcosmos del au. la como en el macrocosmos de la sociedad las pautas. de la conducta por seguir el conocimiento que debe. transmitirse los modos de ejercicio de la autoridad y. los criterios de recepci n acr tica del saber est n de. terminados por las relaciones de poder Pero si bien. las circunstancias presentes parecen ser propicias pa. ra que se perpet e la relaci n de subordinaci n y so. juzgamiento Giroux plantea que el desarrollo de un. lenguaje de la posibilidad y la esperanza puede in. Contin a en la segunda solapa,Pedagog a y pol tica. de la esperanza,Pedagog a y pol tica de,la esperanza. Teor a cultura y ense anza,Una antolog a cr tica,Henry A Giroux.
Amorrortu editores,Buenos Aires Madrid,Colecci n Agenda educativa Directora Edith Lilwin. Pedagogy and the Politics of Hope Theory Cullure and Schooling a Criti. cal Reader Henry A Giroux, Westview Press una divisi n du Perseus Boolts L L C 1997. Traducci n Horacio Pons, La reproducci n total o parcial de este libro en forma id ntica o modificada. por cualquier medio mec nico electr nico o inform tico incluyendo foto. copia grabaci n digitalizaci n o cualquier sistema de almacenamiento y. recuperaci n de informaci n no autorizada por los editores viola dere. chos reservados, Todos los derechos de la edici n en castellano reservados por. Amorrortu editores S A Paraguay 1225 7 piso lO Buenos Aires. www amorrortueditores com,Amorrortu editores Elspafla SL.
CA e zqucz 117 6 izqda 2S006 Madrid, Queda hecho el dep sito que i rcviene la ley n 11 723. Industria argentina Made in Argentina,ISBN 950 518 829 3. ISBN 0 8133 3274 5 Nueva York edici n original,370 1 Giroux H e n r y A. GIR P e d a g o g a y pol tica de la e s p e r a n z a teor a. c u l t u r a y e n s e a n z a u n a antolog a cr tica 1 ed. B u e n o s Aires A m o r r o r t u 2 0 0 3,3 8 4 p 23x14 cm Agenda e d u c a t i v a. T r a d u c c i n de Horacio P o n s,I S B N 950 518 829 3.
I T t u l o 1 P e d a g o g a T e o r a, Impreso en los Talleros Gr ficos Color Efe Paso 192 Avellaneda pro. vincia de Buenos Aires en octubre de 2003,Tirada de esta edici n 2 000 ejemplares. Para los ni os,2 Cultura y racionalidad en el,pensamiento de la Escuela de Francfort. fundamentos ideol gicos de una teor a de,la educaci n social. Historia y antecedentes, El Instituto de Investigaci n Social Institut f r Sozial.
Corschung se cre oficialmente en Francfort Alemania en. febrero de 1923 y fue la sede original de la Escuela de. Francfort Establecido por un acaudalado comerciante de. granos llamado Felix Weil en 1930 el Instituto qued final. mente bajo la direcci n de Max Horkhcimer Mientras ejer. ci ese cargo se unieron al Instituto la mayor a de los miem. bros que m s adelante conocer an la fama Entre ellos se. contaban Erich Fromm Herbert Marcuse y Theodor Ador. no Como lo se ala Martin J a y 1973 en su hoy c lebre. liistoria de la Escuela de Francfort, Si puede decirse que en los primeros a os de su historia el. Instituto se consagr principalmente a un an lisis de la in. fraestructura socioecon mica de la sociedad burguesa lue. go de 1930 el inter s primordial estuvo en su superestructu. ra cultural p g 21, La modificaci n del inter s te rico del Instituto fue pron. to seguida por un cambio geogr fico en su ubicaci n Ame. nazado por los nazis debido a la confesa orientaci n marxis. ta de su trabajo y a que la mayor a de sus miembros eran. jud os en 1933 el Instituto se vio obligado a mudarse por. corto tiempo a Ginebra Al a o siguiente se traslad a Nue. va York donde funcion en las instalaciones de la Universi. dad de Columbia La emigraci n a Nueva York fue seguida. por una estad a en Los Angeles California en 1941 por l. timo hacia 1953 el Instituto volvi a establecerse en Franc. fort Alemania, Es importante se alar que Erich Fromm y Herbert Marcuse permane. cieron en Estados Unidos En realidad esta separaci n geogr fica puede. Los puntos fuertes y d biles del proyecto de la Escuela de. Francfort s lo resultan inteligibles si se los ve como parte. del contexto social e hist rico en que se desarroll En esen. cia los interrogantes a los que se dedic junto con las for. mas de investigaci n social que apoy representan tanto. un momento particular en el desarrollo del marxismo occi. dental como una cr tica de este En reacci n al ascenso del. fascismo y el nazismo por un lado y al fracaso del marxis. mo ortodoxo por el otro la Escuela de Francfort tuvo que. reconfigurar y repensar el significado de la dominaci n y la. emancipaci n El ascenso del estalinismo el fracaso de la. clase obrera europea u occidental en impugnar la hegemo. n a capitalista de una manera revolucionaria y la capaci. dad del capitalismo para reconstruir y fortalecer su control. econ mico e ideol gico obligaron a la Escuela de Francfort. a rechazar la lectura ortodoxa de Marx y Engels en particu. lar tal como se hab a desarrollado seg n el saber convencio. nal de la Segunda y la Tercera Internacionales Horkhei. mer Adorno y Marcuse intentaron construir un fundamen. to m s amplio de la teor a social y la acci n pol tica en el. marco del rechazo de ciertos supuestos doctrinales marxis. tas elaborados a la sombra hist rica del totalitarismo y. de la aparici n de la sociedad de consumo en Occidente Era. indudable que ese fundamento no podr a encontrarse en su. puestos marxistas convencionales como a la noci n de. inevitabilidad hist rica b la primac a del modo de produc. ci n en la constituci n de la historia y c la idea de que la. lucha de clases as como los mecanismos de dominaci n se. producen primordialmente dentro de los l mites del proceso. de trabajo Para la Escuela de Francfort el marxismo orto. doxo supon a demasiadas cosas a la vez que ignoraba los. beneficios de la autocr tica No hab a logrado elaborar una. teor a de la conciencia y con ello expulsaba al sujeto huma. no de su c lculo te rico As no es sorprendente que las in. vestigaciones de la Escuela de Francfort desde aran el rea. de la pol tica econ mica y se concentraran en cambio en la. cuesti n de la constituci n de la conciencia as como en el. examen de las esferas de la cultura y la vida cotidiana como. un nuevo terreno de dominaci n Planteado ese marco his. haber contribuido en parte a la divergencia de perspectivas que alejaron a. Marcuse de Adorno y Horkheimer desde 1955 en adelante. lorico y te rico podemos empezar ahora a abstraer catego. r as y modos de an lisis que se refieren a la naturaleza de la. ense anza tal como es en la actualidad y a sus posibilida. des de convertirse en una fuerza favorable al cambio social. La racionalidad la teor a y la cr tica de la raz n. instrumental, El an lisis que la Escuela de Francfort hace de la heren. cia de la racionalidad de la Ilustraci n es fundamental para. comprender su punto de vista sobre la teor a y su cr tica de. la raz n instrumental omo un eco a la advertencia de. Nietzsche 1957 sobre la fe ilimitada que la humanidad de. positaba en la raz n Adorno y Ilorkheimer 1972 divulga. ron una punzante cr tica de la confianza inmutable de la. modernidad en la promesa de la racionalidad iluminista de. rescatar al mundo de las cadenas de la superstici n la igno. rancia y el sufrimi nto La naturaleza problem tica de esa. promesa marca las l neas iniciales de Dialectic of Enligh. tenment 1972, En el sentido m s general del pensamiento progresista la.
Ilustraci n siempre aspir a liberar a los hombres del temor. y establecer su soberan a Sin embargo la tierra plenamen. te iluminada irradia triunfante el desastre p g 3, La fe en la racionalidad cient fica y los principios del jui. cio pr ctico no constitu an un legado exclusivamente de. sarrollado en los siglos XVII y XVIII cuando los hombres. de la raz n se unieron en un vasto frente intelectual a fin. de dominar el mundo mediante una apelaci n a los t tulos. del pensamiento razonado De acuerdo con la Escuela de. Francfort el legado de la racionalidad cient fica representa. ba uno de los temas centrales del pensamiento occidental y. se remontaba hasta Plat n Horkheimer 1974 p gs 6 7. Habermas 1973 miembro tard o de la escuela sostiene. que la noci n progresista de la raz n llega a su punto culmi. nante y su expresi n m s compleja en la obra de Karl Marx. tras lo cual deja de ser un concepto omniabarcativo de la ra. cionalidad para reducirse a un instrumento particularizado. al servicio de la sociedad industrializada Ajuicio de Haber. En el plano de la autorreflexi n hist rica de una ciencia. con intenci n cr tica Marx identifica por ltima vez la ra. z n con un compromiso respecto de la racionalidad en su. acometida contra el dogmatismo En la segunda mitad del. siglo XIX mientras la ciencia se reduc a a ser una fuerza. productiva en la sociedad industrial el positivismo el histo. ricismo y el pragmatismo cada uno a su turno aislaron una. parte de este concepto oniniabarcativo de la racionalidad. Los intentos de las grandes teor as hasta entonces indiscu. tidos de reflexionar sobre la complejidad de la vida como un. todo quedan en lo sucesivo desacre ditados como dogmas. la espontaneidad de la esperanza el arte de tomar una. posici n la experiencia de la significaci n o la indiferen. cia y sobre todo la respuesta al sufrimiento y la opresi n. el deseo de la autonom a adulta la voluntad de emancipa. ci n y la felicidad de descubrir la propia identidad quedan. apartados para siempre del inter s vinculante de la raz n. p gs 262 3, Es posible que Marx haya utilizado la raz n en nombre. de la cr tica y la emancipaci n pero se trataba todav a de. una idea que se limitaba a hacer excesivo hincapi en el pro. ceso de trabajo y la racionalidad de los intercambios que. era a la vez su fuerza impulsora y su mistificaci n ltima. En contraste con Marx tanto Adorno y Horkheimer como. Marcuse cre an que el fat dico proceso de la racionaliza. ci n Wellmer 1974 p g 133 hab a impregnado todos los. aspectos de la vida cotidiana ya fueran los medios masivos. de comunicaci n la escuela o el lugar de trabajo El punto. crucial aqu es que ninguna esfera social estaba libre de la. intrusi n de una forma de la raz n en la que todos los me. dios te ricos de trascender la realidad se convirtieron en. sinsentido metaf sico Horkheimer 1974 p g 82, Desde el punto de vista de la Escuela de Francfort la. raz n no qued despojada de manera permanente de sus. dimensiones positivas Marcuse por ejemplo cre a que. conten a un elemento cr tico y a n era capaz de reconstituir. la historia o tal como l lo expresaba la raz n representa. la potencialidad m s elevada del hombre y la existencia. una y otro se pertenecen rec procanicnte Marcuse 1968. p g 136 Pero si la raz n quer a mantener su promesa de. crear una sociedad m s justa tendr a que demostrar su. poder de cr tica y negatividad Ajuicio de Adorno 1973 la. crisis de la raz n se produce cuando la sociedad alcanza xina. mayor racionalizaci n porque en esas circunstancias pier. de su facultad cr tica en la b squeda de la armon a social y. como tal se convierte en un instrumento de la sociedad. existente En consecuencia la raz n como discernimiento y. cr tica se transforma en su opuesto es decir en irracio. Para la Escuela de Francfort la crisis de la raz n est. vinculada a la de la ciencia y la crisis m s general de la so. ciedad Horkheimer 1972 sostuvo que el punto de partida. para entender la crisis de la ciencia depende de una teor a. correcta de la presente situaci n social p g 9 En esencia. esta afirmaci n se refiere a dos aspectos cruciales del pen. samiento de la Escuela de Francfort En primer lugar sos. tiene que la nica soluci n a la crisis actual radica en desa. rrollar una idea m s plenamente consciente de la raz n. que abarque tanto la noci n de cr tica como el elemento de. voluntad humana y acci n transformadora Segundo impli. GIR Pedagog a y pol tica de la esperanza teor a cultura y ense anza una antolog a cr tica 1 ed Buenos Aires Amorrortu 2003 384 p 23x14 cm Agend a educativa Traducci n de HoracioPon s ISBN 950 518 829 3 I T tulo 1 Pedagog a Teor a Impreso en los Talleros Gr ficos Color Efe Paso 192 Avellaneda pro vincia de Buenos Aires en octubre d 2003e Tirada de esta

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